Porque en el fondo, ella sentía que él conocía como nadie su intimidad... Y eso la intimidaba. La asustaba. Pero más que nada. La excitaba terriblemente. Saber que alguien sabia de las cosas retorcidas que ella imaginaba en su mente y que aun así él no la rechazaba, no la criticaba ni la juzgaba. Al contrario, abrazaba todo lo que ella era. Todo lo que ella sentía. Y abrazaba más todavia, todo lo que ella queria sentir... Aunque esto último ella ni lo sabía ni siquiera lo imaginaba...
Me preguntaba si esa sensación cálida en tu pecho ahora se desplazará hacia abajo, hacia tu estómago, y descenderá por tu ombligo, tus muslos, tus piernas, envolviéndote en una calidez que te hace sentir como si fueses uma brasa al rojo vivo.
Podés sentir cómo se mueve esa sensación por todo tu ser, despertando cada célula de tu cuerpo? Es como si te estuvieras sumergiendo en un mar de sensaciones placenteras, dejando atrás todo lo que te limita, todo lo que te impide experimentar la vida en toda su libertad.
Abrí tu corazón y dejate sentir, porque solo así podrás experimentar la verdadera belleza intensa de la vida queriendo leer más y más porque te estimula a querer acariciarte...
Comentários
Postar um comentário